Sequía: entidades productivas aseguran que la situación es grave y ya hablan de pérdidas

La Coordinadora de Entidades Productivas de Corrientes (CEP) brindó un informe de situación de los sectores productivos de la provincia dado el “déficit hídrico registrado por tercer año consecutivo”.

Ante la sequía que está golpeando muy fuerte al campo correntino que aboga por la prórroga a nivel provincial de la Emergencia Agropecuaria, la CEP presentó un estudio  dividido en las principales actividades económicas de la provincia: Citricultura, Yerba Mate, Forestal, Arroz y Ganadería.

Citricultura

Aseguran que la situación es “límite en la estructura de las plantas, dada la poca absorción de humedad por raíces, con mucho deterioro y mala nutrición. Peor que el año pasado a la misma fecha. La floración fue escasa o casi nula para la campaña de verano 22/23”. Estiman una pérdida de frutas de entre el 50 y 80% y “ya se observa un daño por sol que baja mucho la calidad, sumado a la falta de tamaño por déficit de humedad”.

Yerba Mate

Destacaron que en la primavera las plantas en producción afectadas por la sequía, se venían recuperando lentamente, con una débil y baja brotación pero que los replantes del 2020-2021, sufrieron y se pronostica que tardarán 4 años para una recuperación total. Además, preocupa la presencia de la plaga taladro grande, también llamado tigre o kiritó.

Forestación

Aseguran que la situación es “grave” y que esto se ve “reflejado en algunos casos en pérdidas de hasta el 7% del patrimonio forestal, variando desde una afectación en la tasa de crecimiento de las plantaciones hasta la mortandad de estas. La falta de agua produjo un aumento en el ataque de plagas” y comunicaron que también esto repercutió en el sector resinero, específicamente, en la calidad de la producción de miera; afectando el precio de esta.

Remarcan el peligro de los incendios y “lo que ha repercutido de manera directa aumentando los costes y los tiempos necesarios para la habilitación de lotes de reforestación, registrándose en promedio una baja del 30% en el ritmo de establecimiento de nuevas plantaciones de las campañas 21/22”.

Aseguran que el riesgo del negocio forestal productivo de la Provincia se ha “disparado” a niveles críticos, traducido en una menor intención de continuar con la actividad y sustituyéndola por otros cultivos de interés.

Arroz

Informaron que el área de siembra para esta campaña 22/23 que se estima, será de aproximadamente 65.000 hectáreas, una caída del 35% respecto al ciclo anterior.

“La falta de precipitaciones y las temperaturas en septiembre y octubre retrasaron los nacimientos por 30 días o más, concentrando la emergencia y su correspondiente demanda de riego con las siguientes camadas” dice el comunicado que también explica que “lamentablemente, ya se está comenzando a abandonar lotes por no poder llegar con el agua”.

Además, se advierte que los productores analizan la situación ya que la producción se exporta a un tipo de “cambio ficticio”.

Ganadería

Aseguran que las condiciones climáticas, no propiciaron el crecimiento de los pastizales “por lo que falta volumen y calidad” y que las “aguadas naturales se están secando”. El stock ganadero prácticamente no ha bajado y presenta una condición inferior. Hay menos celo en los rodeos por lo que habrá menos terneros y no se lograrán los objetivos de peso en los engordes y recrías, peor aún, hay riesgo de mortandad de animales.

Se advierte que los productores han comenzado a revisar sus cargas haciendo ajustes conforme la menor oferta forrajera y se hace necesario realizar inversiones extraordinarias en aguadas, forraje y el uso de herramientas como los destetes anticipados y suplementaciones, entre otros.

“El valor de la hacienda no acompaña la inflación, mostrando un retraso en el ajuste del precio del ganado en pie, con una fuerte tendencia a la baja por el poco interés de los compradores”, advierten desde la CEP.