Ex Usina de Corrientes: cuándo se construyó y quiénes la hicieron

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Miguel Ángel Riera, arquitecto correntino, dialogó con Radio Sudamericana acerca de un edificio que estuvo muy en boga durante las últimas semanas en la capital de Corrientes: la ex Usina, ubicada sobre la costanera de la ciudad. Su historia, su estilo arquitectónico y los constructores del edificio, fueron algunos de los temas tratados durante la comunicación.

La ex Usina de la capital de Corrientes, ubicada en el cruce de calle Thomas Edison y avenida Costanera, será sede de la Feria Provincial del Libro de Corrientes.

En este contexto, el arquitecto Miguel Ángel Riera dialogó con Radio Sudamericana y dio detalles históricos del emblemático edificio correntino.

Primero, se refirió al estilo y la estética que se implementó para la construcción de los edificios. “Este tipo de edificios son identificados con la arquitectura funcionalista o funcionalista inglesa, ya que estás vinculados a la actividad industrial. En el caso de la ex usina de Corrientes, la fachada tiene elementos academicistas, más vinculados al período Neoclasicista. El lenguaje utilizado para su creación fue el academicista, más que nada con la parte exterior”, explicó Riera.

“Lo funcional ya responde al tipo de equipos que se encontraban allí. Siempre se preveían estos edificios de gran altura para estos tipos de equipamientos”, añadió.

Ex Usina: cuándo se construyó y qué función cumplía

Asimismo, Riera dio detalles del contexto histórico en que el edificio fue emplazado.

La usina fue construída en la década de 1910 aproximadamente, sin ser la primera usina de la ciudad de Corrientes. La primera estuvo ubicada en la esquina de calles Mendoza y Costanera, donde ahora está el puerto. Luego se construye este edificio, que abastecía a la capital y a otras ciudades lindantes”, comenzó diciendo.

Imágenes de archivo de la ex Usina de Corrientes. 

Y añadió: “Tenía como fuente de alimentación derivados del carbón. Por esto tiene una estructura metálica, con un puente muy elevado, por ejemplo. Se la hizo antes de que la costanera existiera como tal, siendo una zona ribereña nada más por ese entonces. Esa área, de hecho, estaba muy alejada del área poblada de la ciudad, ya que hace un siglo atrás eso era parte de la periferia. La costanera General San Martín inició su creación en la década de 1930, extendiéndose hasta la época del ’40”.

Por otro lado, y con respecto a la forma de abastecimiento que tenía la usina, destacó: “La estructura de hormigón que se aprecia en la playa Islas Malvinas, muy similar a una pasarela, era en realidad una plataforma mediante la que los barcos descargaban los cargamentos desde los barcos que llegaban. Entre esos materiales se encontraba el carbón, que iba directo a la usina”.

Quién estuvo a cargo de la construcción de la usina

Por otra parte, dio detalles de quiénes fueron los que llevaron a cabo la obra a principios de siglo XX.

 Imágenes de archivo de la ex Usina de Corrientes. 

Era un emprendimiento de Usina Eléctrica Corrientes, una empresa privada. Puede ser de origen italiana la construcción. No tengo el dato fehaciente, pero sí podemos decir que se trató de capitales extranjeros. Eso explica el lenguaje academicista italiano y clásico de la fachada del edificio”, explicó Riera.

Los constructores italianos gravitaron mucho en nuestro país desde las últimas décadas del siglo XIX. La incorporación del hormigón armado en Argentina, por ejemplo, tuvo mucha implicancia de alemanes”, añadió posteriormente.

Con respecto a la razón de la perdurabilidad de este tipo de edificaciones, explicó: “La calidad constructiva tiene que ver con la estabilidad y perduración de este tipo de edificios. La calidad de estos constructores extranjeros era muy buena, más que nada porque eran obras que estaban pensadas para que duren muchos años”.

Utilización cultural de la ex Usina de Corrientes

Por último, Riera se refirió a la recuperación del espacio de la ex Usina en la capital de Corrientes. En este caso, para la exposición de ArteCo y la Feria del Libro Provincial.

“Creo que la utilización de este equipamiento es auspiciosa. A pesar de que ya no se trabaje allí dentro, queda en evidencia que la estabilidad del edificio lo hace reutilizable. En Concordia sucedió algo similar. Creo que la propiedad de gran parte de este solar es privada, por lo que creo que sería muy productivo que el Estado pudiera comprarlo y lo destine a actividades culturales, ya que el edificio cuenta con potencial”, explicó el hombre en la comunicación.

Por último, dejó una apreciación personal respecto de la importancia de dicho espacio físico. “Corrientes demanda de un gran centro cultural. Un lugar donde se puedan llevar a cabo eventos como la Feria del Libro, ArteCo, presentaciones y distintos eventos”, concluyó.